
Ya son 230 hectáreas de vegetación que se han consumido por causa de los incendios forestales en Cali durante los primeros 8 meses del 2013. Las conflagraciones se han presentado tanto en la zona urbana como en la rural de la ciudad.
Las altas temperaturas en esta nueva temporada seca han afectado el ecosistema y fauna de los cerros tutelares, los niveles de los ríos han descendido drásticamente hasta causar cortes de agua, debido a la falta de oxígeno del líquido al llegar a las plantas de tratamiento de Emcali. A esto se suma la irresponsabilidad y el vandalismo de algunos ciudadanos, quienes causan la gran mayoría de los incendios presentados hasta hoy.
La falta de conocimiento, el mal manejo de las basuras y las manos inescrupulosas de algunos son los factores que inciden en la iniciación de estas devastadoras conflagraciones, que hoy ponen en jaque a los organismos de socorro que deben desplegar sus unidades para atender la irresponsabilidad de algunos.
Rodrigo Zamorano, coordinador del Consejo Municipal para la Gestión del Riesgo de Desastres (CMGRD) resaltó: “Tenemos conocimiento de que los incendios forestales no ocurren simplemente por el calor, hay personas irresponsables que se dedican a realizar quema de hojarasca o de otro tipo de basuras y por esa falta de conocimiento terminan por convertirse en incendios forestales. Otra de las causas son los pirómanos que simplemente por hacer daño causan estas conflagraciones. Los vándalos también contribuyen al inicio de las mismas pues se conoce que hay casos en donde se queman hectáreas de vegetación para posteriormente invadir estos terrenos”
Por otra parte, el Cuerpo de Bomberos de Cali cuenta con tres vigías ubicados en puntos como La Reforma y el Cerro de las Tres Cruces, quienes se encargan de vigilar las 24 horas estas zonas con el fin de alertar a los organismos de socorro sobre cualquier indicio de conflagración, pero este personal no es suficiente. Los bomberos también cuentan con la buena voluntad de los ciudadanos para alertar sobre los incendios que muchas veces no han sido reportados.
No arrojar vidrio, colillas o material inflamable en los cerros; prevenir la quema de basuras o de cualquier índole durante temporada seca; no cocinar alimentos en zonas boscosas o con gran probabilidad de incendio, y denunciar anomalías o personas inescrupulosas que inicien estas conflagraciones, son algunas de las recomendaciones que los organismos de socorro junto con el CMGRD hacen a la comunidad para ayudar a prevenir estas emergencias.
Julián Tabares