
El Departamento Administrativo para la Gestión Ambiental (Dagma), en conjunto con la Secretaría de Gobierno y la Policía Metropolitana de Cali, realizó en la noche del viernes 31 de mayo dos cierres temporales de establecimientos nocturnos que incumplieron con los requerimientos previos para mantener niveles adecuados de ruido en la zona donde están ubicados.
El primero de estos, “Bar las Vegas”, ubicado en el barrio la Playita, colinda con una unidad de apartamentos cuyos habitantes constantemente se ven afectados por los niveles de ruido allí generados tanto por el local como por sus usuarios. El segundo, denominado “zona franca” ubicado en el barrio Departamental, donde colinda la calle 44 con la autopista sur, también fue sancionado con la medida temporal de cierre por incumplir con la normatividad que regula el ruido en este tipo de establecimientos.
Los cierres temporales de 10 días fueron impuestos mediante resolución, producto de un proceso jurídico, donde inicialmente el DAGMA en el año 2012 verificó mediante una medición que estaban excediendo los niveles de ruido permitidos para el sector y posteriormente comprobó su reincidencia al no cumplir con los requerimientos exigidos en la primer revisión.
Esta actividad, hace parte de todo un proceso que inicia con la notificación a los establecimientos nocturnos generadores de ruido de la norma y requerimientos previos, continua con visitas donde se hacen mediciones de presión sonora, y en el caso de que se evidencie impacto sobrepasando los niveles establecidos legalmente, se procede a suspender la actividad que genera el impacto, en este caso, suspender el uso del equipo de sonido y si es factible si los equipos se puedan trasladar, se decomisan.
Una vez surtido estos recursos, se llega finalmente a una sanción de cierre temporal. Posteriormente, el DAGMA procede a retirar los sellos, el establecimiento puede retomar su actividad comercial pero habiendo demostrado mediante un informe técnico que realizó todas las adecuaciones pertinentes; posteriormente los funcionarios hacen la medición y verifican que los niveles estén en los parámetros permitidos por la Ley. Si no es así se retomaría el proceso con agravante y el área jurídica podría determinar incluso el cierre definitivo del establecimiento.
En Cali existen zonas neurálgicas donde confluyen muchas fuentes que pueden ser fijas, como es el caso de este tipo de establecimientos, los usuarios, vehículos que transitan por el sector y muchas otras fuentes que se suman, caso recurrente en zonas de Granada, El Peñón, la Carrera 66, la Calle 9 entre 66 y 54, y en general, todas las zonas rosas de la ciudad.
Y son neurálgicas porque en estos sectores residen ciudadanos que permanentemente están denunciando las perturbaciones que dicho ruido les ocasiona; por ello, el DAGMA, en atención a este llamado que hace la comunidad realiza los días jueves viernes y sábado estos operativos, haciendo a su vez un llamado a que propietarios se acojan a la norma.
De esta manera, en lo que va corrido del año 2013, la autoridad ambiental municipal, ha impuesto 38 medidas preventivas consistentes en suspensión de usos de equipos de amplificación, 10 decomisos y 4 cierres temporales.
Desde mediados del año 2012 funciona en el DAGMA la denominada “Línea Ecológica”, que durante el día cuenta con el número 660 68 87, y la línea de Avantel 350 871 92 42 que funciona en horas de la noche y para emergencias (eventos puntuales o casos críticos de exceso de ruido por estas fuentes) las 24 horas. En esta línea ecológica, los ciudadanos pueden interponer sus quejas si presentan problemas de ruido en su barrio.
Otros recursos que la Administración Municipal ha dispuesto para que los ciudadanos denuncien estas situaciones son la ventanilla única ubicada en las oficinas del DAGMA (Edificio Fuente Versalles, Avenida 5 AN No. 20N-08) donde se pueden llevar quejas escritas dándosele número de radicación para seguimiento a las mismas, así como la línea 195 o QAP de la Alcaldía y además mediante el correo electrónico dagma@cali.gov.co.
Ximena Collazos