
Nacido el 31 de marzo de 1968 y oriundo de la capital vallecaucana, Víctor Manuel Mosquera Cuenca, agente de tránsito del municipio de Santiago de Cali y quien fue atrozmente asesinado en la noche del martes cuando culminaba su jornada laboral, deja una esposa con quien compartió casi 20 años de unión, y dos hijos, una niña de 16 y un joven de 14 años.
Bachiller del liceo corporativo Miguel Antonio Caro en el 1986, cursó estudios tecnológicos y universitarios en administración y negocios en la Fundación Centro Colombiano de Estudios Profesionales (CECEP) y en la Universidad Autónoma de Occidente, trabajando la mayor parte de su vida para el municipio de Cali.
Es así como desde el año de 1996, Mosquera se desempeñó como agente de tránsito, inicialmente en calidad de supernumerario o temporal y desde el año 2003 se vinculó a la planta del municipio, manteniendo una conducta ejemplar como servidor público y una hoja de vida con reconocimientos a su labor en especial a su sentido social, su espíritu de colaboración, su profesionalismo y compromiso con el servicio.
A sus 44 años de edad, Mosquera fue siempre reconocido por sus colegas y compañeros de la dependencia de tránsito como un ser humano cálido, amable, atento, lleno de optimismo y gran alegría, y que siempre tenía una sonrisa para regalar a los demás.
“Un hombre destacado por ser buen padre, esposo, hijo y amigo, siempre nos enorgulleció con la calidad y compromiso de su trabajo, su profesionalismo y espíritu de servicio, este profundo pesar que hoy sentimos esperamos nunca más se repita, nada justifica este tipo de actos atroces a personas que solamente están cumpliendo con su labor”, expresó Javier Arias Cerón, coordinador administrativo de la Secretaría de Tránsito y Transporte Municipal.