
Como parte de la celebración del Día Internacional contra el Uso Indebido de Drogas, la Secretaría de Salud Pública de Cali y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), regional Valle, se unieron para hacer una jornada de sensibilización esta semana sobre el componente de inclusión social a las personas consumidoras de sustancias psicoactivas. También se busca la implementación de estrategias de pares juveniles mediante la 'Zona de Orientación Escolar'.
El evento contó con una obra de teatro a cargo de las madres comunitarias para que los asistentes tomaran conciencia sobre la inclusión social de personas en situación de consumo. La jornada también incluyó la realización del 'Túnel de la Rumba', a cargo de jóvenes vinculados en la estrategia de Zona de Orientación Escolar (ZOE), liderada por la Corporación Viviendo y por la Secretaría de Salud. Con esta actividad, se buscó además, sensibilizar a los funcionarios sobre riesgos y daños del consumo de alcohol.
Para Fernando Acosta, psicólogo de la Línea de Salud Mental de Salud Pública, el tema del consumo de sustancias psicoactivas en jóvenes se ha convertido en una prioridad para la administración local y entidades involucradas en el tema. “Los estudios nacionales han mostrado que en escolares hay un alto consumo de alcohol y cigarrillo. Situación que ha motivado a generar procesos de redes sociales, de afecto”, explica el profesional.
A su vez, agrega que los jóvenes se ven inmersos en el consumo de sustancias psicoactivas específicamente por dos razones: por experimentar y por llenar vacíos. “La mayoría de los jóvenes que se involucran en el consumo por curiosidad, por experimentar o por conocer entran y salen después de haber experimentado”. La segunda razón es cuando los jóvenes entran buscando respuestas emocionales ante soledad, depresión o ansiedad. “Este joven va a encontrar en estas sustancias tener cierto placer, porque de alguna forma equilibra sus sistema nervioso. Con estos jóvenes son muy importantes las acciones de acompañamiento, en especial, con los que ya han encontrado placer en alguna sustancia, que son los que más difícilmente hablan sobre su consumo”.
Claves para tratar el tema con un joven
Para el psicólogo, la clave principal es la confianza entre padres e hijos. “La confianza entre padres e hijos y es algo que se gana en el transcurso del tiempo. Es clave preguntarles y crear espacios de confianza para que ellos puedan hablar. En caso de que haya sospecha, lo recomendable es atreverse a preguntar de forma tranquila”.
Aclara que es recomendable hablar del daño que hace el consumo de las diferentes sustancias en el organismo. Igualmente, en caso de que el consumo sea confirmado y que el joven no tenga disposición de ir a una institución, el padre o responsable puede ir a la EPS y pedir asesoría de cómo manejar esta situación.
Una tercera opción son los centros de Icbf, quienes entran en juego cuando hay vulneración de derechos; casos como cuando el menor esta en situación de riesgo de abandono, situación de trabajo infantil, consumo de sustancias o en situación de calle.
Para María del Pilar Gutiérrez, responsable del componente de Protección de la Regional Valle del Icbf, trabajar sobre este tema es de vital importancia, porque como ella lo manifiesta, “antes los que caían en el consumo eran las personas de mayor edad, pero ahora son los jóvenes. Estos aspectos se relacionan con otras problemáticas, como la delincuencia juvenil, desunión familiar y problemas de salud, psicológicos y emocionales”.
Para la funcionaria, el trabajo intersectorial, en este caso con la Secretaría de Salud de Cali, es muy importante, porque “se ven resultados reales, vemos avances en los procesos y eso es clave”.
Sobre la atención, la profesional anota que es importante aclarar que los padres pueden acudir a sus centros, a la vez que lo pueden hacer un miembro de la comunidad o acudiente que presencie cualquier tipo de vulneración de derechos.
¿A dónde acudir?
Instituciones como las Secretarías de Salud y el Icbf, son clave en la atención a jóvenes y sus familias inmersos en este tema. Las Zonas de Orientación Escolar (ZOE), los Centros de Icbf o en general las Entidades Prestadoras de Salud (EPS), son instancias a las que se debe o puede acudir en cualquier caso de consumo de una sustancia psicoactiva por parte de un joven.
De acuerdo con el profesional Acosta, la primera instancia a la que una persona debe acudir es a su EPS. “Si un joven presenta un consumo experimental puede ir a su EPS para que le brinden la atención necesaria, debido a que ya está contemplado en el Plan Obligatorio de Salud (POS) unificado (acuerdo 029 de 2011 de la comisión de regulación en salud CRES).
De igual forma, están los ZOE, los cuales funcionan en algunas escuelas del sector público y hacen una labor de acompañamiento de la institucionalidad, dirigida a estos jóvenes con la finalidad de que puedan encontrar espacios de expresión y de construcción de confianza.
Jose Fernando Rios E. / joserios1980@gmail.com
Secretaría de Salud Municipal de Cali