
El alcalde de Santiago de Cali, Rodrigo Guerrero Velasco, revivió una de las tradiciones más dulces y representativas del Valle del Cauca. Y lo hizo al regalarle la típica maceta con la que se conmemora el Día de los Ahijados, por la fiesta de San Pedro y San Pablo, a una joven que estudia literatura en la Universidad del Valle.
Ella es María del Mar García Leap, de 19 años, quien en la Univalle cursa tercer semestre de la carrera relacionada con el mundo de las letras. La caleña, amante de lectura, de navegar por Internet y una confesa cinéfila, se sentía nerviosa y emocionada porque su padrino, la primera autoridad de la ciudad, le entregaría ese ‘ramillete’ de alfeñiques.
La cita se cumplió en la noche del viernes 29 de junio, el Día de los Ahijados, en la sede que la Univalle tiene en el barrio San Fernando. Fue allí donde la joven recordó a los asistentes la importancia de mantener las tradiciones de los caleños, además de conocer elementos de nuestra historia y de personajes del Cali Viejo, como Jovita Feijoó, ‘El Loco Guerra’, ‘Riverita’, así como otros íconos de la caleñidad.
María del Mar, hija del arquitecto Bernardo García y de la comunicadora Alina Hleap, fue apadrinada por el alcalde Guerrero cuando el mandatario había asumido el primer año de su primer período de gobierno, precisamente hace 19 años. Desde entonces, la futura egresada de literatura es recordada por su padrino, al recibir de parte suya y de su esposa, doña María Eugenia Carvajal, la infaltable maceta.
Así, el alcalde Guerrero instó a los padrinos y las madrinas caleñas a compartir con sus ahijados esta dulce y colorida celebración que cada año reúne a adultos y a pequeños en torno de una fecha dentro de la tradición católica, desde que los niños reciben el sacramento del bautismo.
El mandatario recordó que desde finales del siglo XVIII, Cali se prepara para celebrar este día como una ocasión perfecta para obsequiar otros regalos, además de los alfeñiques y figuras como ringletes.
Señaló que no es claro el origen de esta tradición. Dijo que para algunos conocedores de las costumbres del departamento, con la introducción del cultivo de la caña de azúcar al valle geográfico del río Cauca y del melao (panela derretida con unas gotas de agua), se incorporó una receta árabe a la gastronomía de la región. El Alcalde cuenta que esa receta habría sido traída por colonizadores ibéricos.
“El melao, la melcocha y el cholao, son muestras de que el dulce corre por las venas de caleños y vallecaucanos”, expresó el mandatario.
/Ismael Nieto