
Cuando se pensó en un sistema de transporte masivo para la ciudad, no solo se hizo para mejorar la movilidad en Cali, sino también en todo un componente cívico, que les permitiera a las personas desplazarse de una manera cómoda, segura y rápida, con tolerancia y respeto.
Por esta razón, existen las sillas azules en los vehículos padrones y articulados, las cuales están destinadas para que sean utilizadas por mujeres en estado de embarazo o que llevan niños en brazos, además de adultos mayores y personas con algún tipo de discapacidad.
El MÍO es un medio de transporte que busca movilizar una gran cantidad de pasajeros con la mayor fluidez posible. En ese sentido, los usuarios que ingresan al sistema con objetos personales deben estar a la vista de su dueño y no afectar la movilidad de los demás.
Para la presidenta de Metrocali, “el movilizarse en el MÍO debe ser una excusa para que todos pongamos en práctica nuestra cultura y civismo. El ceder la silla, hacer la fila, además de respetar a los adultos mayores y a los niños y permitir que salgan los usuarios del bus para acceder al mismo, son tan solo pequeñas cosas que hacen la diferencia en nuestro sistema”.
Otro aspecto que hace de los caleños personas cívicas y respetuosas es el movilizar las mascotas como perros y gatos en sus respectivos guacales, tal como lo indica la norma. De esta manera, se evitan agresiones del animal a los pasajeros.
Adicionalmente, un acto de civismo y que le permite al usuario ingresar fácilmente al sistema sin necesidad de congestionar las estaciones y puntos recarga, es el de tener a mano la tarjeta inteligente recargada.
Elena Ordóñez Acosta – Metrocali S.A.