
Alcaldía atiende emergencia en La Vorágine
El derrumbe presentado en horas de la tarde del sábado 12 de noviembre en la vía que de Pance conduce a La Vorágine, ha sido atendido por maquinaria de la Secretaría de Infraestructura y Valorización del municipio de Santiago de Cali, según lo dio a conocer Néstor Martínez Sandoval, subsecretario técnico de esta dependencia.
Para tranquilidad de los moradores y ribereños de este sector de la ciudad, Martínez Sandoval reportó que el derrumbe no taponó el cauce del río, por lo que en el momento no hay taponamiento, pues éste se presenta únicamente en la vía.
Los trabajos continuarán para el despeje de la vía y se espera que el servicio de energía sea restituido a la menor brevedad, gracias a las acciones que en terreno han emprendido los operarios de las Empresas Municipales de Cali, Emcali.
/William López Arango – wlopez50@hotmail.com
La Buitrera padece los rigores del invierno
Con la camándula enredada en su mano izquierda y con un trapo humedecido en la derecha, Mónica Güeitia se pasó la noche en vela, temiendo que la torrencial lluvia que caía sobre el corregimiento de La Buitrera derrumbara la loma donde estaba su casa.
El estruendo de las gotas sobre el techo de zinc, no dejaba que los vecinos escucharan el llanto de Lina, su pequeña hija de tan sólo dos añitos, que padecía un intenso dolor de oído, el cual trataba de ser calmado con pañitos de caléndula porque no había forma de llevarla al médico, ya que Mónica, su esposo Andrés Pérez y otros cinco miembros de la familia que allí viven, llegaron a este corregimiento caleño procedentes de Cajibío (Cauca) huyendo de las amenazas de la guerrilla.
Desde el momento en que llegaron -hace dos años- sabían que esa loma donde iban a habitar estaba en una ladera considerada de alto riesgo, pero no tenían otra alternativa. Era esa derruída casona de bahareque, latas y cartones, que tiene por gradas un arrume de llantas sostenido por piedras y palos, o la calle.
“A mí da mucho miedo dormir aquí, sobre todo ahora en este invierno, pues una de las casas vecinas ya se vino abajo y la otra está ladeada. La mía está desmoronándose en la parte trasera, pero no podemos hacer nada. Mi esposo es albañil y de pronto lo llaman a hacer algún arreglo, pero no tiene trabajo fijo. Mi hermano y una cuñada salen por ahí a ver qué venden en el rebusque y yo me quedo cuidando los niños. En esta casita, que es de un amigo del Cauca, pagamos 100 mil pesos de arriendo por los dos cuartos donde nos acomodamos todos”, manifestó Mónica con cierto aire de resignación.
Justo al frente de la vetusta casona de Mónica y su familia, está la de Gloria Inés González, su esposo Antonio, su hija Malory y su hijo Andrés. En la fachada de su vivienda se lee “Loma Linda”, es una construcción estrato 6 y en su parqueadero sobresale un vehículo último modelo.
A estas dos casas sólo las separa la carretera pavimentada, que es la vía principal de La Buitrera en el kilómetro 5. Una es de bahareque y la habitan ocho personas con escasos estudios. La otra es de ladrillo y cemento, con alumnos del Colegio bilingüe Diana Oese y de la Universidad del Valle. Pero tienen algo en común: están amenazados por un posible derrumbe y en peligro de perderlo todo. Incluso sus vidas.
Según Gloria Inés, el muro que construyeron en Loma Linda hace 14 años es el que sostiene la banca de la carretera, pero debido a las intensas lluvias el terreno ha cedido y en la pasada Semana Santa se vino abajo una gran cantidad de tierra que le taponó la entrada a su casa y el lodo quedó a un metro escaso de la puerta de entrada, pese a los 30 metros de distancia que hay de la loma a la sala.
Para evacuar el lodazal, contrató una retroexcavadora. Y en la visita efectuada por un grupo de ingenieros y topógrafos se dictaminó que el terreno presenta una falla geológica, por lo que recomendaron hacer nuevamente un muro de contención, o desalojar. El muro cuesta unos 30 millones de pesos. Desalojar cuesta… cuesta… En fin, habrá que esperar qué decide el Creador.
Para mitigar estos riesgos y los de otras 11 familias que se encuentran en situaciones similares, el Secretario de Vivienda (e) del Municipio de Santiago de Cali, Germán Libreros, se desplazó hasta el lugar con un grupo de especialistas de su dependencia y del Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente, Dagma.
Según Libreros, se ha venido efectuando el censo de las familias que se encuentran en alto riesgo y con especificaciones técnicas se les demuestra por qué tiene que desalojar. Algunos –dice el funcionario- construyeron su casa encima de un nacedero de agua. Otros en una pendiente inestable. Y muchos están amenazados porque esas lomas los pueden sepultar.
Es por ello que a los que están en inminente riesgo se les hizo firmar una carta de intención de desalojo, la cual les da derecho a que el Municipio de Santiago de Cali les brinde un auxilio de arrendamiento durante tres meses, con una partida que oscila entre los 150 mil y los 200 mil pesos mensuales.
Por ahora, tanto los Pérez Güeitia, como los González González, los Jiménez, los Ramírez, los Pajoy, los Huertas y otros tantos vecinos que temen lo peor, no tiene más que esperar que el invierno cese, que el terreno se estabilice y que Doña Mónica le siga dando vueltas a la camándula con la que todas las noches se encomienda a Dios.
/William López Arango – wlopez50@hotmail.com
Víctimas de la violencia esperan una feliz navidad
Edilberto Castro llegó a las 3:30 de la mañana del martes 8 de noviembre, a las instalaciones de la antigua Industria de Licores del Valle, para hacer la fila y lograr una ficha para que el programa “Acción Social” de la Presidencia de la República le reconociera los 40 salarios mínimos legales mensuales que le darían por la desaparición de su hijo, ocurrida el 11 de febrero del año 1997 en Orito (Putumayo).
Gracias a la aplicación del Decreto 1290 de 2008, sobre reparación y restitución de derechos a las víctimas del desplazamiento y desapariciones a manos de los grupos al margen de la ley, Edilberto tiene la esperanza de recibir, este diciembre, cerca de 20 millones de pesos como indemnización por su hijo.
Al igual que él, cerca de 3.000 personas se agolparon a lo largo de la carrera 1ª con calle 26, desde el martes 8 hasta el domingo 13, para obtener la ficha y allegar toda la documentación.
Andrea Orozco, representante de Acción Social, recordó que esta jornada masiva de recolección de documentos aplica para las víctimas que se reportaron antes del año 2008, y que la gran afluencia de público se debe a que el departamento del Valle es el segundo en Colombia en reclamaciones, por debajo de Antioquia.
“Con estos documentos se hace una selección minuciosa, ya que muchos de los reclamantes son rechazados porque aparecen como víctimas de la delincuencia común, mas no de desaparición forzada o desplazamiento. Incluso, algunos han llegado a reclamar y se encuentran con la sorpresa de que su familiar ya apareció y están siendo solicitados para reclamar su cuerpo”, dice Andrea.
Agregó la funcionaria, que el acompañamiento a la jornada que hacen la Alcaldía de Cali, el Servicio Nacional de Aprendizaje – Sena y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar – Icbf, obedece a que el 80% de las personas que reclaman y que tienen derecho a la indemnización, quieren invertir el dinero en la compra de vivienda, por lo que éstas entidades les brindan asesoría gratuita y sin intermediarios.
Para la Asesora de Paz del Municipio de Santiago de Cali, Janeth Patiño López, el acompañamiento que viene haciendo su dependencia ha sido responsable y constante, porque las personas que llegan a la capital vallecaucana víctimas de la violencia, son prioridad en la política incluyente que implementó la Administración del alcalde Jorge Iván Ospina Gómez.
Al igual que Edilberto, llegó a reclamar Héctor López por el hijo que le mataron en Toro (Valle) el 23 de mayo de 1993, por haberse negado a engrosar las filas de un grupo al margen de la ley. Lo mismo le pasó a José Albeiro Marín.
Mientras que Beatríz Elena Rayo es la cuarta vez que presenta los mismos papeles, por su esposo que despareció en Puerto Concordia (Meta) en el 2003, estando ella con seis meses de embarazo y con un hijo de 9 años. La amenaza de “cantar” la desplazó hasta Cali, donde vive desde aquel entonces en una casa de la Comuna 12, con su hijo que ya tiene 17 años.
Para que las cosas no queden en el olvido, Beatríz lidera un grupo de desplazadas mujeres cabeza de familia víctimas de la violencia y hacen mingas artesanales y de manualidades, para el sostenimiento de sus hijos. Con lo que reciba piensa comprar una casa con garaje para montar allí su negocio.
/William López Arango – wlopez50@hotmail.com
Vamos todos a disfrutar de la ciclovida
Este domingo 13 de Noviembre vamos todos los caleños a disfrutar de la Ciclovida “Cali Un Nuevo Latir” donde más de 200.000 habitantes de Cali concurren domingo a domingo, para gozar en familia y aprovechar los espacios de recreación que brinda la Alcaldía de Santiago de Cali y la Secretaría del Deporte y la Recreación de la capital del Valle del Cauca.
La Ciclovida de Santiago de Cali cuenta con cuatro tarimas ubicadas a lo largo de los 34 kilómetros en circuito, en las cuales podrá encontrar profesionales ejercitando a los caleños y caleñas con clases de spining, aeróbicos, rumba, entre otras actividades y para los niños hay zonas de recreación
Los caleños también pueden entretenerse con los programas en las ciclovidas comunitarias, que se encuentran presentes en los distintos barrios de la capital Deportiva de América para beneficiar a la población caleña y así lograr la participación de todos en un mismo lugar de esparcimiento.
Este es un espacio tradicional de la ciudad que año tras año se ha venido solidificando gracias al continuo apoyo de la administración municipal, uno de los objetivos de estos espacios son contrarrestar el sedentarismo a través de la actividad física, para que la población caleña comparta con los vecinos en un espacio familiar donde prime la sana convivencia y la diversión.
/Andrés Cárdenas
Niños de Cali presentan estrategias para preservar la vida saludable
Cuando se desea transformar a los seres humanos en acciones de bien común, nada mejor que las instituciones educativas, como espacio donde se pueden realizar diversas actividades que le permitan a niños y jóvenes aprender buenos hábitos entre ellos, la buena alimentación, la seguridad y el respeto por los demás.
La Secretaría de Salud de Santiago de Cali, desarrolla este proceso de transformación con los estudiantes, tanto de primaria como de secundaria con el fin de generarles un alto sentido de pertenencia, un gran compromiso y una calidad de vida saludable,
“Este programa de la Administración Municipal inició hace 10 años con el propósito de fortalecer los Planes de Seguridad Escolar en 270 instituciones públicas en acciones específicas en la atención de emergencias, con talleres de primeros auxilios como táctica de prevención para eventos naturales” manifestó Elidier Gómez Sánchez, Secretario de Salud Municipal.
Todo este proceso educativo fue presentado en el Centro Cultural de Cali donde se dieron a conocer las diversas experiencias significativas de 17 instituciones educativas del municipio con la participación de los docentes, los padres de familia y los actores principales de esta iniciativa, los niños y niñas que exhibieron sus cualidades y conocimientos ante los asistentes al evento.
Aplausos y alegría fue el resultado de las presentaciones en público de los estudiantes vestidos de zanahoria, uvas, lechugas y todas las frutas, verduras y hortalizas como alegoría a la necesidad de concienciar a los niños para alimentarse sanamente y preservar la calidad de vida con la utilización del reciclaje.
Este importante evento, que contó con la asesoría del área de escuelas saludables de la Secretaría de Salud pública municipal, permitió dar a conocer el trabajo que diariamente realizan los docentes con sus alumnos al aplicar la estrategia de conservación del medio ambiente y el cuidado de la salud de todos los caleños.
Adriana Olarte- Secretaría de Salud - secresaludprensa@gmail.com