
Viene en miniatura. Como la esencia de un perfume. No mide más de un 1,50 metros. Se llama Raija Jurkko y llegó desde los hielos blancos de Finlandia, donde el vodka se bebe por necesidad para calentar el cuerpo. Tiene 50 años y sigue tan campante.
Podría ser Jhonny Walker, el dandy aquel de las botellas de whisky. Pero en realidad es doctora en un hospital de Helsinki y en sus horas libres monta a caballo con la destreza del llanero solitario. Tiene cuatro juegos mundiales entre sus experiencias.
“Para mí, el mejor mundial fue el que gané. Ahora en Cali quedé novena en la categoría liviana de menos de 52 kilogramos, pero este evento ha sido mucho más organizado y mucho mejor en todos los sentidos. Tal vez no para mí, pero sí para todos los atletas y competidores,Cali ha sido el mejor de los Juegos Mundiales donde he competido”, dice mientras sus ojos azules saltan como dos cielos.
“No sé si acá me detenga o continúe compitiendo. Seguiré entrenando para ver qué sucede. La edad no es tan importante; es cuestión del día en que tú compitas. Los mejores resultados no se dan cuando la gente es joven. En mi deporte que es de potencia, mejoras con el tiempo”, afirmó sutilmente.
Finalmente contó: “Trabajo en un hospital, soy doctora, combino mis actividades con el entrenamiento con rutinas de cinco veces a la semana y monto a caballo. Tengo pasión por mi deporte y quiero continuar soñando con el éxito”.
A los 50 años, Jurkko mira al cielo, ese, el de la ‘Sucursal’, y sus ojos azules todavía le responden.
¡Cali es Mundial!: Juegos Mundiales 2013, del 25 de julio al 4 de agosto