
En lo que va del 2013, el Departamento Administrativo de Gestión de Medio Ambiente (Dagma) ha implementado operativos en el centro de Cali. Este sector es considerado como una de las zonas más críticas por violar los límites de ruido al utilizar equipos de amplificación y altoparlantes para promover la venta en el sector. En acciones de los últimos días, se decomisaron cinco equipos de amplificación de sonido en este punto de la ciudad.
La directora (e) del Dagma, Josefina Hidalgo, informó que “los operativos son programados por personal del grupo de Impactos Comunitarios de la entidad, quienes de forma encubierta, previamente han detectado los establecimientos que superan los límites de ruido para después llegar identificados como personal del Dagma a efectuar las respectivas mediciones con los sonómetros e informar a los propietarios, que en caso de ser reincidentes en la infracción se exponen a procesos sancionatorios”.
Así sucedió con la dueña de un establecimiento comercial del Centro, quien ya había sido notificada anteriormente porque el bafle que utilizaba superaba los límites permitidos. En efecto, la propietaria manifestó que “la gente del Dagma ya me habían advertido que los bafles que dan hacia la calle generan mucho ruido… que regulara su volumen para que no fuera a ser sancionada, pero no hice caso y yo necesito vender. El caso es que se llevan los bafles y me dicen que se inicia un proceso de medida preventiva”.
La directora (e) del Dagma agregó que el “Dagma continúa adelantando operativos de control y de sanción en la zona del centro, con el fin de regular el impacto de los establecimientos. Se pretende que propietarios y administradores de los locales comerciales adopten una cultura ambiental, conociendo la norma y brindando armonía a los clientes, usuarios del servicio y habitantes del sector”.
El paso a paso de una visita de inspección
• Una vez se detecta a un posible infractor por parte de personal encubierto del Dagma, se realiza una visita de inspección y control, para verificar las condiciones bajo las cuales se realiza la actividad comercial. Allí, se informan los requerimientos que deben cumplir para evitar la generación de impactos ambientales.
• En caso de omitir las recomendaciones dadas por la autoridad ambiental se exponen a una medida preventiva, la cual, puede ir desde el decomiso hasta la suspensión del uso de los elementos que sean utilizados para cometer la infracción.
• El paso siguiente es la formulación de cargos por parte del área jurídica del Dagma, encargada de determinar a través de resolución, la sanción que puede ser una multa, cierre temporal o definitivo del establecimiento.
Las multas
Para las personas que superan los límites de ruido y ya habían sido notificadas se exponen a multas que pueden estar entre 2 y 10 millones de pesos.
¿Qué dice la gente?
“Entre los mismos vendedores ‘se cantan’ que llegó la gente del Dagma y que le bajen a los bafles o parlantes, evitando que se lleven las cosas. Todo luce en calma, como si nada”, dice el ciudadano Francisco Hincapié.
“Uno quiere comprar y pues se deja llevar por el que más se escucha. Uno también pone como en jaque a los vendedores”, manifestó por su parte, Margarita López.
“A veces uno solo quiere comprar cualquier cosita pero termina un con dolor de cabeza porque todos gritan al tiempo. Es muy bueno que vengan a controlarlos, pero de verdad, falta más cultura en los ciudadanos”, sostiene Piedad Cifuentes.
Recuerde
• Los operativos son coordinados con agentes de Policía Ambiental.
• Las líneas habilitadas son en el día 660 68 87 y en la noche, 350 8719242.
• Los operativos se ejecutan de manera conjunta entre el Dagma, con funcionarios de la Secretaría de Convivencia y Seguridad Ciudadana y la Secretaría de Tránsito y Transporte Municipal, que de acuerdo con sus facultades, intervienen en la regulación de la ocupación del espacio público, por parte de vendedores ambulantes, la operación de equipos amplificación de fuentes móviles y el inadecuado estacionamiento de vehículos.
La norma
• Según Infraestructura de Datos Espaciales de Santiago de Cali (IDESC), el centro es un sector catalogado como económico predominante, para el cual se asignan, de acuerdo con el artículo 9 de la Resolución 0627 de 2006, 70 decibeles en horario diurno y 60 en horario nocturno.
• Por instalar bafles en espacio público, se incumple lo dispuesto en el Artículo 44º.- Altoparlantes y Amplificadores. Este artículo dice: “Se prohíbe el uso de estos instrumentos en zonas de uso público y de aquellos que instalados en zonas privadas, generen ruido que trascienda al medio ambiente, salvo para la prevención de desastres, la atención de emergencias y la difusión de campañas de salud”.
/ Ximena Cabrera
¡Cali es Mundial!: Juegos Mundiales 2013, del 25 de julio al 4 de agosto.