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Cali tiene a una vieja gloria de sumo en el país: esta disciplina estará en los Juegos Mundiales

Cali tiene a una vieja gloria de sumo en el país: esta disciplina estará en los Juegos Mundiales

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Una de las viejas glorias de sumo que le queda a Colombia es caleño. Él es Arnulfo Hernández González, quien además, es la persona que en este año tiene la responsabilidad de coordinar la programación de los encuentros de esta milenaria práctica japonesa, cuando Cali reciba a más de 4.600 deportistas de 120 países, del 25 de julio al 4 de agosto, por los Juegos Mundiales, las segundas justas más importantes del mundo.

El sumo es uno de los 33 deportes que harán parte de los Juegos Mundiales o The World Games (nombre en inglés) y el cual, será apreciado en el coliseo de combates de Mariano Ramos por propios y por miles de turistas que llegarán a la capital vallecaucana a mediados del año por estas competencias que, por primera vez, se realizarán en Latinoamérica.

El profe Arnulfo, como es conocido entre amigos y allegados, cuenta que decidió pasar de la lucha al sumo en aquel 1995, época en la cual, la Federación Colombiana de Lucha lo instó a participar en el Campeonato Mundial de Sumo que, en diciembre de ese año, se disputaba en Tokio, en Japón.

Lo gratificante, recuerda el caleño, es haberle entregado a Colombia el tercer lugar entre 42 países en ese campeonato mundial, en pesos medios que alcanzan los 115 kilos.

“Nunca escogí voluntariamente practicar este deporte. Siempre fui luchador profesional, pero decidí aceptar esta invitación que me realizaron y fue el momento, en el cual, incursioné en este arte ancestral, uno de los instantes más hermosos que he vivido”.

El profe, de 39 años, cuenta que armó sus maletas para viajar al país del Oriente, donde su vida dio un giro de 360 grados, luego de conocer una cultura muy diferente a la que venía acostumbrado.

Fue así que empezó a trabajar en una dieta a base de carbohidratos y proteínas, con una sola ingesta durante el día, para alcanzar la masa corporal de los luchadores de sumo, quienes se inspiran y practican este deporte a manera de tributo a Buda.

Los entrenamientos los realizaba durante las tardes en Japón, como preparación para el campeonato.

Al comienzo, no le fue sencillo adaptarse a un solo alimento en el día, de acuerdo con recomendaciones de los expertos japoneses. “Parece increíble, pero con solo una ingesta de alimentos, a base de proteínas y carbohidratos, se sube rápidamente de peso. Cuando se come más y una vez al día, el metabolismo no quema las suficientes energías, a diferencia de los occidentales que ingieren alimentos durante tres veces diarias. Ese fue uno de los aspectos que inicialmente sorprende. A veces, extrañaba al señor de las arepas en las esquinas y en cambio, escuchaba a vendedores hablando en otro idioma, vendiendo artículos desconocidos para mí, pero lo importante es que los japoneses te acogen y te brindan todo su apoyo. Claro que cada vez que recibía llamadas de mi familia, eso me motivaba mucho más", dijo.

Añadió: “El sumo no es un deporte reconocido en Colombia, porque aún no hay una federación que lo regule ni campos de entrenamiento, pero gracias a la experiencia adquirida y a los Juegos Mundiales 2013 Cali, esperamos que se potencialice al máximo y motive a las personas hacer parte de este ritual, porque antes de asumirlo como deporte, se debe tomar con la disposición mental de interiorizarlo en la vida”.

El profe Arnulfo estuvo en ese 1995, en la provincia de Shinjuku, en Tokio, donde hacer los calentamientos y los estiramientos eran toda una ceremonia para posteriormente, enfrentarse a otros luchadores de sumo.

Explica que la lucha sumo o el sumo, como se conoce en el ámbito internacional, es un enfrentamiento de cuerpo a cuerpo que utiliza la fuerza como eje central. Este deporte se practica, principalmente, en Japón con dos luchadores, cada uno con el nombre de rikishi, quienes se reúnen en un dohyò (área circular) delimitado por unas líneas en donde los contrincantes solo pueden apoyar la planta de sus pies. Este duelo es relativamente veloz y en ocasiones no dura más de 20 segundos. La idea es derribar al contrincante o hacerlo tocar el suelo con cualquier parte de su cuerpo que no sean los pies.

Para practicarlo, el profe vestía el mawashi, el cinto que usan los rikishi. Está hecho de seda y puede ser de colores diferentes. Esta prenda puede medir nueve metros cuando se extiende y alcanza 60 centímetros de ancho. Además, pesa aproximadamente cuatro kilos. Los japoneses están obligados a vestirlo sin ninguna otra prenda por debajo, pero a los occidentales les es permitido llevarlo con una licra. Es usado por los luchadores como estrategia de lucha y muchos emplean diversas formas de amarrarlos a la cintura para prevenir que el contrincante se pueda agarrar, buscando arrojar a su dueño al suelo. Por ello, hay luchadores de sumo que sumergen el mawashi en agua para hacerlo más liso y así evitar ser sujetados por su oponente como técnica de ataque.

“Hay muchas personas que por pudor no lo utilizan o se abstienen de practicar el sumo. Al principio, a los integrantes del equipo nos causaba pena usar esta prenda, pero siendo un requisito del deporte y estudiando su cultura, la utilizamos como todos los japoneses, dejando de lado la pena y respetando la cultura que nos tendió la mano”, dice el profe. “Yo quisiera que en Colombia existieran espacios para practicar el sumo, pues el país tiene un gran potencial. Este deporte puede ayudar a muchos jóvenes a tener el apoyo necesario para que incluso, quienes están en riesgo por la delincuencia, puedan tomar otros caminos”.

/ Julián Tabares

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Fecha de publicación: 31/05/2013

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