
La ciudad avanza en el diseño de un sistema de referencia y contrarreferencia de casos de mujeres víctimas de violencias, como parte del proyecto ‘No violencias contra las mujeres’, de la Alcaldía de Cali con apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional Para el Desarrollo (Aecid).
De acuerdo con representantes de este proyecto por parte del Municipio, la implementación de este sistema se hace necesaria, dadas las altas cifras de violencia hacia las mujeres, que demandan una atención médica basada en los principios de calidad, accesibilidad y continuidad. De esta manera, se busca que puedan tener acceso a la salud conforme con sus necesidades y que no se produzca una revictimización.
Actualmente, en Colombia se presentan faltas de coordinación entre las instituciones que integran la red de salud para la atención de casos de violencias contra las mujeres, además de algunos inconvenientes en la toma de decisiones para casos de mujeres víctimas de violencia de género y sexual, que presentan cuadros de gran complejidad.
Las principales dificultades que se reportan tienen que ver con el manejo de procesos que quedan inconclusos o que en su desarrollo encuentran múltiples fallas y detenimientos; por ejemplo, la falta de seguimiento de las instituciones de salud a cada caso, lo cual supone que las mujeres no sientan satisfechas sus necesidades y demandas.
El sistema de referencia y contrarreferencia es un elemento fundamental en la gestión clínica, porque es el medio de enlace entre los diferentes niveles de atención de los servicios de salud. Para que la calidad del servicio sea adecuada, es importante asegurar las condiciones necesarias que hacen que la cadena de atención sea operativa, facilitando el primer nivel de acceso y la fluidez en las comunicaciones con instancias superiores, con el propósito de pedir ayuda diagnóstica o realizar el envío de pacientes en casos más graves.
“Desde esta asistencia técnica, se tratará de contemplar una secuencia organizada de acciones realizadas por el personal técnico-administrativo y médico, con la idea de que además puedan ser capacitados y capacitadas en la problemática de violencia contra las mujeres, y de que conozcan sus funciones específicas. Así, se pretende conseguir una dinámica eficaz que evite la duplicidad de funciones y las esperas injustificadas para conseguir una atención integral a las víctimas, cumpliendo con los mandatos normativos que regulan el sector salud, tanto por la Ley 1257 de 2008, como por la normativa internacional.